Consejos para Emprender en una Relación de Pareja o Negocio

Consejos para Emprender en una Relación de Pareja o Negocio

¡Ay, los emprendedores! Cada día somos más en este mundo de crear nuestro propio proyecto de vida. Esto es algo muy de millennials, aunque no únicamente hay emprendedores en nuestra generación. Pero somos esos de “los que no se dejan”, los que deciden, los que se comprometen con uno mismo y con sus sueños. Y justo esta generación ha experimentado un cambio adicional: la manera de hacer relaciones. 

Las relaciones han cambiado de forma y estilo, pero curiosamente se ha mantenido algo puro que incluso la generación de nuestros abuelos, por ejemplo, compartían. Se trata del compromiso. ¿Tú piensas que los jóvenes de hoy en día no se comprometen? Se comprometen y mucho, valoran tanto el compromiso que lo conservan hasta entender que es merecido. 

Y esto se ve reflejado en sus dos fuentes principales: su proyecto de vida y sus relaciones. 

Las dos decisiones más relevantes son: qué camino crear en la vida y con quién hacerlo.

Pero aunque suena hermoso, y de seguro pensaste en tu persona favorita al leer esto, ni las relaciones son fáciles ni los emprendimientos lo son. Es más, las relaciones en sí ya son un emprendimiento. 

Ambas requieren compromiso, planificación, aceptación, comprensión, motivación, diversión y resultado. 

Como especialista y mentora de relaciones, he conversado con personas que actualmente emprenden sus negocios o proyectos de vida, algunos solteros que no consiguen conectar con alguien para compartir el camino y algunos otros que ya emprenden y no logran balancear su carrera o negocio con su relación de pareja. 

Aquí les comparto algunos consejos que le servirán si emprenden un negocio o relación: 

El éxito de las relaciones está en no darse por vencido, incluso aun cuando darse por vencido sea la manera de protegerse. A veces lo único que nuestra pareja necesita es la rendición a nuestro ego y la aceptación de sus imperfecciones. Pero todo esto solo puede prosperar si va de la mano con nuestra capacidad de perdonar, de validar y de potenciar lo que el otro tiene para ofrecer.  

Amar también es emprender. 

¡Besos!

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